¿Qué es la demencia?
Si usted ha sido diagnosticado con demencia, la información en esta página puede ser útil. Incluye información sobre la demencia y donde obtener más información
¿Cuáles son los síntomas de la demencia?
Demencia es un término general para describir problemas con la memoria y el pensamiento. Los síntomas tempranos incluyen dificultades con
• Recordar particularmente eventos recientes
• Tomar decisiones
• Expresar sus pensamientos
• Entender lo que otras personas están diciendo
• Orientación
• Desarro0llar tareas complejas
• Manejo financiero
¿Existen diferentes tipos de demencias?
Existen varios tipos de demencia. Los efectos de los diferentes tipos de demencia son similares pero no idénticos, debido a que cada uno ataca diferentes partes del cerebro.
Algunos de los más comunes tipos de demencia son:
• Enfermedad de Alzheimer
• Demencia Vascular
• Demencia por Cuerpos de Lewy
• Demencia Fronto-Temporal
La enfermedad de Alzheimer es la más común de las demencias
¿Quién puede tener demencia?
Cualquier persona puede tener demencia, pero esta condición es mucho más común en aquellas personas mayores de 65 años y el riesgo de padecerla va aumentando con la edad. Para personas de 85 años o más, el riesgo de padecer demencia es de 1 en 4 personas. En algunos casos la demencia puede afectar a personas jóvenes.
¿Existe algún tratamiento para la demencia?
Actualmente no hay cura para la mayoría de las formas de demencia. No obstante, medicamentos (ver abajo) y diferentes formas de estimulación (Rehabilitación Cognitiva, Terapia Ocupacional, Rehabilitación del Lenguaje, Musicoterapia, entre otros) han demostrado mejorar algunos de los síntomas para algunas personas.
Tipos de Demencia
Existen varios tipos de demencia. Los efectos de los diferentes tipos de demencia son similares pero no idénticos, debido a que cada uno ataca diferentes partes del cerebro. Las diferencias se explican en las siguientes secciones:
Enfermedad de Alzheimer (click aquí para saber más)
La enfermedad de Alzheimer (EA) es la demencia más frecuente en los ancianos (es el diagnóstico en el 50-60% de todos los pacientes con demencias). La enfermedad de Alzheimer, descripta por primera vez por el neurólogo Alemán Alois Alzheimer; es una enfermedad física que afecta el cerebro. Durante el curso de la enfermedad se desarrollan "placas" y "ovillos" en la estructura del cerebro, conduciendo a la muerte de las células cerebrales. También sabemos que las personas con Alzheimer tienen una carencia de algunas sustancias químicas del cerebro. Estas sustancias están encargadas de la transmisión de mensajes dentro del cerebro. La EA es una enfermedad progresiva, lo que significa que gradualmente se dañarán mayores partes del cerebro.
A medida que esto ocurre los síntomas comienzan a ser más severos. Las personas en la etapa temprana de la enfermedad de Alzheimer pueden experimentar lapsus de memoria y pueden tener problemas para encontrar las palabras adecuadas. A medida que la enfermedad progresa ellos pueden: volverse confusos y olvidar frecuentemente los nombres de personas, etc, experimentar cambios de humor, pueden sentirse tristes o enojados, asustados o frustrados por su aumento en la pérdida de la memoria, volverse más introvertidos porque perdieron la confianza o tienen problemas de comunicación.
A su vez las personas con Alzheimer necesitarán más apoyo de aquellos que cuidan de ellos. Con el tiempo necesitarán ayuda en todas sus actividades diarias.
Aunque existen síntomas comunes de la enfermedad de Alzheimer, es importante recordar que cada persona es única. Las personas experimentarán la enfermedad en su propia forma individual.
Demencia por cuerpos de Lewy (click aquí para saber más)
Es una enfermedad neurodegenerativa, progresiva. Se ha observado que es muy frecuente, calculándose que en EUA existen 800.000 casos. Además, sólo el 30% de los pacientes estarían diagnosticados en forma correcta.
Las características cardinales de esta demencia son: Cognición fluctuante: El estado de alerta y la atención fluctúan en forma permanente, Parkinsonismo: Síntomas semejantes a los de la enfermedad de Parkinson (Rigidéz, temblor y lentitud en los movimientos, ocurren al mismo tiempo o luego de la aparición de demencia, Alucinaciones visuales recurrentes: Una alucinación es cuando una persona ve, o escucha algo que no es real. En la enfermedad por cuerpos de Lewy son frecuentes y se caracterizan por ser detalladas y bien formadas.
Demencia Fronto-Temporal (click aquí para saber más)
La demencia frontotemporal, conocida también como degeneración lobar frontotemporal, fue descripta por Arnold Pick hace 100 años y era previamente reconocida como la Enfermedad de Pick. La edad de comienzo más frecuente suele ser entre los 50 a 60 años, pero puede surgir a los tanto a los 30 años como en las edades más avanzadas de la vida.
Es una entidad heterogénea que afecta las regiones prefrontales y la región anterior de los lóbulos temporales, aunque no en igual proporción en todos los casos. En las DFT la presentación clínica varía, dependiendo en si la afectación comienza específicamente en el lóbulo frontal o temporal. Cuando el desarrollo de la patología comienza en los lóbulos frontales, los cambios principales acontecen en la personalidad y en la conducta (Variante Conductual). Los individuos que debutan con la afectación en el lóbulo temporal presentan una pérdida del lenguaje (Afasia progresiva no fluente, Demencia Semántica) conocidos como Afasia progresiva (que consta de la pérdida de la habilidad de producir o comprender el lenguaje).
La patología de DFT es mucho más compleja y variable que la patología de la enfermedad de Alzheimer. En lugar de “plaquetas y ovillos” que caracterizan a la enfermedad de Alzheimer, los cerebros afectados con DFT denotan una pérdida severa de células cerebrales (neuronas).
Demencia Vascular (click aquí para saber más)
En la actualidad se utiliza el término Deterioro Cognitivo Vascular para definir las alteraciones cognitivas asociadas a la patología vascular ya que es más abarcativo y permite diagnosticar y tratar pacientes en estadios más precoces de la enfermedad.
En los casos más severos se suele utilizar el término demencia vascular. Esta es la segunda causa más frecuente de demencia en la población general después de la Enfermedad de Alzheimer. Es responsable de hasta el 20% del total de estos cuadros y se origina por un daño cerebral producido por alteraciones cerebrovasculares o cardiovasculares, generalmente a través de infartos cerebrales. La prevalencia es de 1 al 4% en los mayores de 65 años.
El daño cerebrovascular puede también agravar y acelerar el avance de la Enfermedad de Alzheimer o coexistir ambos cuadros (Demencia Mixta).
Atrofia Cortical Posterior (click aquí para saber más)
El término Atrofia Cortical Posterior (ACP) fue acuñado inicialmente por Frank Benson en 1988 quien reportó 5 pacientes que presentaban síntomas de agnosia visual y elementos del síndrome de Ballint y de Gerstmann junto con una afasia transcortical sensorial (véase mas adelante). Benson inicialmente propuso esta enfermedad como una entidad diferente a la Enfermedad de Alzheimer (EA), describiéndola como una degeneración progresiva de las cortezas occipitales y parietales. En la actualidad la ACP se entiende como una demencia progresiva que se caracteriza por dificultades visuales, atribuidas a una disfunción de las cortezas de asociación occipitoparietales.
Medicación y Tratamiento
Drogas utilizadas en la demencia
Inhibidores de la Acetilcolina
Los inhibidores de la Acetilcolina brindan algún alivio en los síntomas de la Enfermedad de Alzheimer para algunas personas, por un tiempo determinado. Estas drogas actúan bloqueando la acción de la enzima llamada acetilcolinesterasa la cual destruye un importante neurotransmisor para la memoria llamado acetilcolina. Varios inhibidores de esta enzima se hallan en el mercado, ellos son Donepecilo, Galantamina y Rivastigmina.
Memantine
El Memantine actúa sobre un neurotrasmisor llamado glutamato que se encuentra presente en altas concentraciones cuando alguien tiene la Enfermedad de Alzheimer. El Memantine bloque al glutamato y previene que mucho calcio entre a las neuronas el cual es responsable de daño neuronal.
Drogas par el tratamiento de síntomas asociados a demencia
La demencia a menudo causa un número de síntomas conductuales y psiquiátricos los cuales pueden ser muy estresantes. Estos pueden incluir depresión, ansiedad, insomnio, alucinaciones, ideas de persecución, desconocimiento de familiares o lugares, agitación y conducta agresiva. Estos síntomas pueden responder a medidas no farmacológicas como contención verbal, cambios en el medio ambiente o removiendo el origen del distres, como el dolor. No obstante el tratamiento con medicamentos es necesario para controlar estos síntomas.
Antipsicóticos mayores
Estos medicamentos son utilizados para controlar la agitación, agresión, ideas ilusorias y alucinaciones.
Haloperidol: Es una droga usada comúnmente. En dosis moderadas esta droga suele causar síntomas similares a la enfermedad de Parkinson tales como rigidez, marcha magnética y temblores. Los adultos mayores están particularmente predispuestos a estos efectos adversos, algunos inclusive, son incapaces de tolerar aún bajas dosis de esta medicación.
Risperidona: Es un antipsicótico más moderno, produce menos síntomas similares a la enfermedad de Parkinson y ha sido estudiado intensamente en pacientes con demencia. La Risperidona es útil en el tratamiento de la agresión y psicosis.
Olanzapina y Quetiapina: También son antipsicóticos modernos. Son utilizados, pero no han sido estudiados tan profundamente en pacientes con demencia.
Drogas para el tratamiento de la depresión
La depresión es extremadamente común en personas con demencia. La depresión puede usualmente ser efectivamente tratada con antidepresivos, pero el tratamiento debe ser cuidadoso para asegurarse que es realizado con un mínimo de efectos adversos.
Drogas para el tratamiento de ansiedad
Los estados de ansiedad, acompañados por ataques de pánico y miedo irrazonable, puede ser estresante para una persona con demencia y a su vez producir considerable estrés en la familia y cuidadores. Los períodos cortos de ansiedad pueden ser tratados con un grupo de medicamentos llamados benzodiacepinas.
Mientras que las benzodiacepinas son muy efectivas para reducir la ansiedad en un lapso breve, la mayoría de los individuos rapidamente se acostumbran a sus efectos y por lo tanto producen menos beneficios. La suspensión de estas medicaciones está a menudo asociada con un rebote de los síntomas de ansiedad y no debe ser tomado sin indicación médica.
Drogas para tratar los trastornos del sueño
Deambulación persistente durante la noche puede producir muchas dificultades. Muchas drogas comúnmente indicadas para demencia pueden producir excesiva sedación durante el día, llevando a una imposibilidad para dormir por la noche. Aumentar la estimulación durante el día puede reducir la necesidad de medicación hipnótica.
Los medicamentos de este tipo deben ser utilizados como último recurso ya que las personas pueden pasar a ser dependientes de estos y la suspensión de la medicación puede producir insomnio y ansiedad como efecto rebote.
Diagnóstico
El diagnóstico de la demencia es a menudo dificultoso, particularmente en los estadíos tempranos. El diagnóstico definitivo de la causa de demencia puede solo ser confirmado por una autopsia o bien, en muy raras circunstancia por una biopsia de cerebro. Usualmente el médico clínico o de cabecera es la primera persona en ser consultada. Él lo derivará luego a un especialista quién colaborará en el diagnóstico.
La evaluación puede incluir, la entrevista con la persona a ser evaluada y aquellos cercanos al paciente, la evaluación física, la realización de pruebas de memoria y/o imágenes del cerebro (RMN, SPECT, etc.).
Comenzar con olvidos no necesariamente significa que usted tiene demencia. La pérdida de la memora puede ser un efecto del envejecimiento normal. También puede ser un síntoma de estrés, o depresión.
En raros casos ciertas enfermedades, como las deficiencias de vitaminas, problemas tiroideos o tumores cerebrales pueden dar sintomatología similar a la demencia.
Tratamiento no farmacológico de la demencia
Los trastornos cognitivos van reduciendo progresivamente la capacidad de la persona para vivir en forma independiente y segura. La enfermedad de Alzheimer y otras enfermedades neurológicas provocan diferentes tipos de pérdidas, desde la independencia en las actividades diarias, las funciones intelectuales y hasta la capacidad de hacer esas cosas que lo hacen sentir a uno útil e importante.
En las etapas tempranas de la enfermedad de Alzheimer, el síntoma más significativo es la pérdida de la memoria. Esta pérdida es periódica e inconsistente y da la impresión de que todavía pueden cuidarse solos. Otras veces comenzamos a detectar que están ocurriendo ciertas cosas, como perderse en la calle, no recordar una dirección al tomar un taxi, no tener productos en la heladera o tener alimentos vencidos. Muchas veces no serán capaces de reconocer los peligros ni serán conscientes de sus déficit ni de las consecuencias que pueden ocurrir si continúan realizando una actividad que ya no están capacitados para hacer como, por ejemplo, continuar conduciendo el automóvil.
Es en esta etapa en la que se debe pensar si el paciente todavía puede seguir viviendo solo o si requiere la compañía de un cuidador. Esto suscita muchos sentimientos encontrados en la persona y en los familiares, algunos pacientes se negarán rotundamente luchando por este último vestigio de independencia. Son decisiones difíciles de tomar, en ocasiones es una buena idea intentar pasar por una serie de etapas de transición, como tener alguien que lo asista y lo acompañe durante el día, asistir a centros de atención diurna como hospitales de día, hasta llegar a vivir acompañado. La transición deberá ser organizada conjuntamente con toda la familia, pensando en los sentimientos de la persona y en forma paulatina para que el cambio sea más fácil.
La enfermedad de Alzheimer y otras enfermedades con deterioro cognitivo conllevan una reducción de las capacidades del individuo, con desintegración de las funciones cognitivas, desorganización motriz y alteraciones del comportamiento, perjudicando el desempeño en toda actividad.
¿Cuál es el objetivo del tratamiento No Farmacológico?
Con el tratamiento No Farmacológico se pretende que la persona con trastornos cognitivos pueda lograr el mantenimiento de las actividades de la vida diaria, retardando situaciones de dependencia, potenciando sus capacidades indemnes y mejorando su calidad de vida en un ambiente estimulante y facilitador. Esto se logra a través del compromiso en actividades significativas, aliviando el estrés y el sufrimiento del paciente y su familia.
¿En que consiste la Estimulación Cognitiva?
El terapista ocupacional evaluará la independencia y/o grado de asistencia tanto en el ámbito social, personal y de cuidado diario del paciente; sugiriendo pautas para la organización el tiempo libre, proporcionando sugerencias para el manejo del hogar, control de la medicación, manejo del dinero, uso del teléfono, actividades de vestido, higiene, alimentación.
Trabajando en colaboración con la familia o el cuidador, quien efectivamente pasa mayor tiempo con el paciente, la terapista ocupacional implementará técnicas de adaptación de las tareas y/o del ambiente, utilizando estrategias compensatorias, detectando situaciones de riesgo, reforzando la seguridad y modificando el entorno para prevenir la incapacidad funcional y la dependencia.
¿Cuales son los beneficios de la ocupación en la demencia?
• Estimulan y mantienen habilidades y contribuyen a retrasar el deterioro.
• Brindan la oportunidad de compartir conocimientos y experiencias.
• Estimulan el interés y la conexión con el entorno.
• Son una herramienta para reducir o eliminar conductas negativas
• Promueven el desarrollo y mantenimiento de la autoestima y proveen el reconocimiento de los demás
¿Por qué es importante el Ambiente del paciente con Demencia?
La capacidad funcional de una persona no depende únicamente de su capacidad real, sino también de las exigencias del entorno. Las intervenciones ambientales tendientes a promover una conducta funcional y la compensación de los déficit se encuentran actualmente dentro de uno de los tratamientos más efectivos para las personas con enfermedad de Alzheimer y otras Demencias. La modificación del ambiente es particularmente crucial ya que el proceso de la enfermedad disminuye no sólo las capacidades físicas y mentales sino la habilidad para adaptar la conducta al ambiente.
¿Qué puedo modificar en mi hogar?
Ud. Puede modificar el ambiente de su familiar recreando un ambiente estimulante:
- Coloque calendarios y relojes de tamaño grande, para favorecer la orientación temporal y estimule su uso.
- Asegúrese de que utilice durante el día los anteojos adecuados, el audífono y su reloj pulsera.
- Organice un cronograma con las actividades del día y estimule al paciente a que lo lea, utilizándolo como ayuda memoria.
- Reduzca ruidos ambientales innecesarios que puedan perturbar o distraer su atención durante la realización de actividades.
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