Es el uso sistemático de la música con el fin de mejorar, mantener o recuperar el funcionamiento cognitivo, físico, emocional y social, y prevenir o lentificar el avance de distintos tipos de condiciones médicas. Con la utilización clínica de la música pueden activarse procesos neurológicos, fisiológicos y emocionales que permiten despertar y restaurar funciones disminuidas o deterioradas y realzar tratamientos convencionales.
A diferencia de la música utilizada en forma recreativa, la música como terapia promueve cambios permanentes en el contexto de un proceso y tratamiento que se desarrolla en el transcurrir de las sesiones con el terapeuta.
La musicoterapia ejercida por un profesional especializado es parte integrante del equipo interdisciplinario de salud. Ofrece un abordaje integrativo, no farmacológico y no intimidante con el que se trabajan aspectos físicos y emocionales del paciente promoviendo así una mejor calidad de vida.
No se requieren conocimientos musicales previos para acceder a este servicio.
En el caso particular de los trastornos neurológicos, la musicoterapia es efectiva en la estimulación de áreas del cerebro que pueden estar afectadas como así también creando puentes hacia áreas del cerebro que permanecen sanas.
Es efectiva en niños con necesidades especiales promoviendo desarrollo, crecimiento y mejoras en áreas como atención, concentración, control de impulso, y relaciones interpersonales.
Al ser un estímulo complejo, la música ofrece un amplio potencial para la estimulación de la memoria, reducción de agitación, a la vez que se observan mejoras en la integración y regulación en adultos que padecen algún tipo de demencia.
Las cualidades inherentes de la música, impactan favorablemente aspectos motores y organizadores del habla, pueden mejorar la planificación, iniciación, y coordinación del movimiento en personas con enfermedad de Parkinson o que han padecido, por ejemplo, accidente cerebrovascular o traumatismo de cráneo. La música además puede promover elevación de la motivación, como así también facilitar estrategias cognitivas para resolución de problemas, facilitar la expresión abriendo canales de comunicación, regular estados de ánimo y humor, y desarrollar mecanismos de adaptación a situaciones nuevas y/o traumáticas
Niños
Adultos
Luego de una evaluación inicial detallada del paciente, el musicoterapeuta establece un plan de tratamiento integrado al plan de tratamiento establecido por el equipo interdisciplinario.
El servicio se ofrece en sesiones individuales, familiares, o grupales con otros pacientes, con otros integrantes del equipo interdisciplinario y/o con familiares. También se ofrece Musicoterapia para el Entorno y Musicoterapia Comunitaria.
El musicoterapeuta facilita las experiencias musicales de acuerdo al plan de tratamiento establecido, como así también facilita las expresiones individuales del paciente y las relaciones interpersonales en el contexto de la vivencia musical creativa. Esto se lleva a cabo mediante la creación de improvisaciones instrumentales y/o vocales, componiendo temas clínicos personalizados para cada caso, y trabajando con los distintos elementos musicales e instrumentos según las necesidades del paciente y el aquí-y-ahora de la sesión.
Hay numerosos estudios de investigación científica que pueden encontrarse en publicaciones científicas internacionales tanto del campo de la musicoterapia como de la neurología, psicología y medicina, que avalan la utilización de la musicoterapia en trastornos neurológicos y emocionales.
A continuación encontrará el resumen de dos estudios recientes en el campo de la musicoterapia:
El entrenamiento musical moldea el desarrollo estructural del cerebro después de 15 meses de práctica
Un estudio realizado conjuntamente en Estados Unidos y Canadá muestra por primera vez que la práctica de un instrumento musical desde la primera infancia moldea el cerebro con sólo 15 meses de entrenamiento sistemático.
Los científicos encontraron que la práctica de un instrumento musical por tiempo prolongado es una experiencia motora intensa y multisensorial que ofrece una oportunidad ideal para estudiar la plasticidad cerebral.
La Dra. Krysta Hyde del Montreal Neurological Institute, en la Universidad McGill de Montreal, Canadá y el Dr. Gottflied Schlaug del Laboratorio de Música y Neuroimágenes del Beth Israel Deaconess Medical Center and Harvard Medical School en Boston, EEUU, sostienen que “demostramos que los cambios estructurales cerebrales en la primera infancia comienzan solamente después de 15 meses de entrenamiento musical.” Estas afirmaciones, sugieren que las diferencias estructurales en los cerebros de los adultos expertos son posibles por plasticidad cerebral inducida por entrenamiento.
Beneficios de la utilización de la música en etapas tempranas posteriores a un ACV
Un estudio de investigación coordinado por Teppo Särkämö, quien se desempeña en la Unidad de Investigación Cognitiva Cerebral, Departamento de Psicología de la Universidad de Helsinki y en el Centro Helsinki de Investigación Cerebral en Finlandia, muestra que escuchar música en las etapas tempranas posteriores a un accidente cerebro vascular (ACV) puede mejorar la recuperación de los pacientes.
Durante el período crítico de recuperación, 60 pacientes con ACV en la arteria media cerebral izquierda o derecha fueron asignados aleatoriamente a un grupo de música, grupo de lenguaje o grupo control respectivamente. Durante dos meses, los pacientes del grupo de música escucharon diariamente música favorita de su elección, el grupo de lenguaje escuchó libros grabados en audio, mientras que el grupo control no recibió ningún material. Todos los pacientes recibieron atención médica y rehabilitación convencional, además de evaluación neuropsicológica detallada el primero a la semana de haber ocurrido el ACV, luego a los 3 meses y otro a los seis meses. Cincuenta y cuatro pacientes completaron el estudio.
Los resultados muestran que la recuperación en los dominios verbal, memoria y atención mejoraron significativamente más en el grupo de música que en el de lenguaje y el grupo control. El grupo de música también mostró menos estados depresivos y menor confusión que el grupo control. Estos descubrimientos demuestran por primera vez que el escuchar música durante la etapa temprana posterior a un ACV puede realzar la recuperación cognitiva y prevenir estados de ánimo depresivos.
Castex 3293. CP 1425.
Buenos Aires, Argentina
T.: [ 54 11 ] 4 807.4748
info@ineco.org.ar